Por: Miguel Toriz

En un mundo completamente devastado por un apocalipsis, un padre y sus hijos han sobrevivido 15 años, teniendo que enfrentar por las noches un horror inimaginable con extrañas criaturas salvajes que por las noches acosan su casa. Como familia deben superar las adversidades en un mundo precario, y hacer todo lo posible para sobrevivir una vez que caiga la noche. Esta es la premisa de Después del Apocalipsis (Arcadian), un thriller de horror dirigido por Benjamin Brewer (Reptiles). Aunque su trama podría parecer similar a otras producciones postapocalípticas recientes, esta entrega consigue apartarse de varios convencionalismos, y construye una historia interesante que elementos de terror, suspenso y romance de manera equilibrada, sin ser anticlimático o aburrido.
El filme, protagonizado por Nicolas Cage, ya se encuentra en cines gracias a Zima Entertainment a partir de este 9 de enero. A pesar de contar con un presupuesto limitado, la película sabe utilizar sus recursos para crear una atmósfera lúgubre e inmersiva que genera momentos de incomodidad y drama, alternados con otros frenéticos y tensos.
Desde el inicio, destaca la fotografía, que captura paisajes grises y desolados de un mundo arrasado por un cataclismo. Las tomas todo el tiempo de cámara en mano contribuyen a sumergir al espectador en este escenario, reforzando la sensación de estar inmerso en esta realidad postapocalíptica. Sin embargo, este recurso puede resultar agotador, especialmente durante las escenas de tensión con las criaturas, donde los movimientos bruscos y la falta de luz ocultan la mayor parte de la acción que ocurre en pantalla.
Paul, el personaje al que da vida Nicolas Cage, representa a un padre sobreviviente duro y estricto que haría todo lo necesario para subsistir con sus hijos en este nuevo mundo lleno de peligros. Sin embargo, la narrativa pronto pasa a centrarse en los hijos, Joseph (Jaeden Martell) y Thomas (Maxwell Jenkins), quienes enfrentan pruebas que desafían su hermandad y revelan sus propios intereses y habilidades.
La película introduce una sociedad organizada que recuerda a lo visto en la serie The Walking Dead. Este grupo, que ha logrado sobrevivir en comunidad, no acepta a cualquiera. Joseph, por su parte, se gana un lugar al colaborar y aprender de ellos, impulsado también por su interés amoroso en una chica de la comunidad. Thomas, en contraste, es más reservado y analítico, prefiriendo estudiar y comprender su entorno y sus amenazas antes de actuar. Esta dinámica otorga profundidad a los personajes y los aleja de los típicos estereotipos del género.


En cuanto a las criaturas, estas no son los clásicos zombis agotados por el cine. Se presentan como criaturas extrañas y perturbadoras, son como animales o insectos gigantes que aparentemente provienen de las profundidades de la tierra. En sus primeras apariciones, su apariencia inquietante y misteriosa genera un impacto significativo y aterrador. No obstante, a medida que la película avanza, su imagen se revela más claramente, lo que, aunque sigue siendo extraño e impactante, podría haber sido mejor manejado con más respuestas o contexto sobre su origen y papel en el apocalipsis.
En resumen, Después del Apocalipsis es una historia sencilla pero bien lograda, considerando su bajo presupuesto. Nicolas Cage aporta un valor significativo al elenco, aunque su participación es menos protagónica de lo esperado. Si bien el desenlace podría haber sido más atrevido, la película resulta una experiencia recomendada para los amantes de los mundos postapocalípticos y el suspenso. Una muestra de cómo se pueden aprovechar al máximo recursos limitados para crear un relato cautivador y atmosférico.
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