Por: Miguel Angelino Toriz

El 31 de enero de 2025 fue una noche llena de emociones, sentimientos y nostalgia para quienes crecimos en los años 2000 y fuimos parte de la ola del nu-metal. En esa era, Linkin Park se consolidó como una de las bandas más influyentes del género, con letras cargadas de ira y emociones que resonaban con una generación de jóvenes que buscaban ser escuchados. Canciones como Numb y In the End se convirtieron en himnos, mientras que su presencia en bandas sonoras, como la trilogía original de Transformers, ayudó a cimentar su legado. La voz inconfundible de Chester Bennington, capaz de alternar entre melodía y gritos desgarradores, marcó a millones de seguidores. Sin embargo, en 2017, el mundo lamentó su trágica partida.
Tras ese fatídico suceso, la banda le rindió homenaje en un emotivo concierto y se tomó un descanso por varios años. No fue hasta el 5 de septiembre de 2024 cuando, con gran expectativa, Mike Shinoda anunció el regreso de Linkin Park con nuevos integrantes, un disco inédito y, claramente una nueva voz. Emily Armstrong fue la encargada de llevar a la banda a un nueva etapa, con su poderosa voz. lo que generó opiniones divididas entre los fans, aunque la mayoría recibió el cambio con entusiasmo. La alineación también sumó al baterista Colin Brittain y al guitarrista Alex Feder.
El nuevo material de la banda, siendo su treceavo álbum de estudio, fue poderoso y rescató la esencia de los sonidos por los que ha pasado la banda, lo que dejo satisfechos sus fans, tanto a viejos como a nuevos. El éxito del sencillo Heavy Is the Crown, especialmente entre los jugadores de League of Legends, reforzó su relevancia en la escena musical actual. De hecho justamente antes de salir al escenario en el Estadio GNP de la CDMX la banda recibió de reconocimiento una placa de Warner Music México por sus 2.1 billones de reproducciones en el país
La última visita de la banda a México había sido en 2015, cuando se presentaron en la Arena Ciudad de México con la gira The Hunting Party, el penúltimo álbum en el que participó Chester Bennington. Diez años después, la espera terminó para los fans mexicanos, y para muchos esta ocasión era la primera vez que verían a la banda, ya que en ese tiempo muchos no tenían la edad o recursos suficientes para asistir por su cuenta a ver a sus ídolos. Para la banda este regreso también fue un acontecimiento importante, al grado de que decidieron iniciar oficialmente la gira mundial From Zero dando su primer concierto en la Ciudad de México.
Esta noche de un nuevo comienzo en el Estadio GNP Seguros, la banda contó con un enorme y peculiar escenario, el cual estaba llena de pantallas digitales, láseres, luces y una extensa pasarela que conectaba con una plataforma central en la zona General A. Para quienes no sepan, la banda proporciona a los fans suscriptores de su página oficial “lpunderground.com” la opción de comprar boleto para la zona más al frente del escenario en las zonas Pit LPU y Pit Zero, ubicadas en los laterales de la pasarela. Aunque estos espacios permiten estar cerca de la banda más tiempo, su visibilidad es limitada debido a la distribución del escenario. La zona General A, en cambio, ofrecía una vista frontal más equilibrada, y también espacio en los laterales de la pasarela.

La noche comenzó con la presentación de A Fire Inside (AFI), cuya energética actuación calentó motores con un animo frenetico por parte del vocalista. Sin embargo, fue el momento que los fans llevaban años esperando cuando Linkin Park encendió el escenario. Abrieron con un interludio instrumental antes de arrancar con Somewhere I Belong, dejando claro que tanto la banda como el público estaban en el lugar al que pertenecen. Posteriormente sonaron dos de sus temas más populares y de distintas épocas: Crawling, clásico que acompañó a muchos fans durante su juventud, junto con New Divide con su sonido que fue una parte destacable en las películas de Transformers.
Tras estas primeras canciones, Mike Shinoda tomó el micrófono para dirigirse a la audiencia: "Estamos emocionados de compartir este primer show con ustedes. Gracias por apoyarnos y por recibir nuestra nueva música. Estábamos nerviosos por este regreso, pero su recibimiento ha sido increíble, mejor de lo que esperábamos. Muchas gracias". Emily Armstrong, emocionada, añadió: "¡Viva México!".
De esta manera comenzaron con el primer tema de esta nueva era, The Emptiness Machine, la canción con la que presentaron a su nueva vocalista Emily Armstrong meses atrás. Y para demostrar el poder y valía que tiene está vocalista para la banda, ella cautivo al público con su interpretación durante The Catalyst, y en los momentos finales de esa época canción se conectó con el público más cerca desde el frente de la plataforma.

La banda continuó con éxitos de Living Things y A Thousand Suns, como Burn It Down, Waiting for the End y Castle of Glass, que fueron acompañados por impactantes visuales en las pantallas del escenario. Uno de los momentos más electrizantes llegó cuando Mike y Emily avanzaron hasta la plataforma central para interpretar Two Faced, una de las canciones más pesadas del nuevo álbum. La química entre ambos vocalistas fue evidente, alimentando la euforia del público. Posteriormente, Joe Hahn tomó el protagonismo con un solo de teclados, que sirvió de introducción para When They Come for Me, que Mike aprovechó para fusionarla con su tema Remember the Name en una poderosa mezcla.
La banda continuó alternando entre su material más antiguo y lo nuevo. Emily demostró su versatilidad al interpretar clásicos como One Step Closer, What I've Done, Numb, In the End y Papercut. Sin embargo, también dejó su huella con los nuevos temas, demostrando que es igualmente pesado, destacando Overflow y Heavy Is the Crown, donde su voz alcanzó niveles de intensidad comparables con los de Chester. En la penúltima canción Mike y Emiliy volvieron al centro de la plataforma para hacer una excelente dupla en Heavy Is the Crown , la cual ha sido un éxito entre los nuevos fans de Lol.
Para cerrar con broche de oro, Linkin Park interpretó Bleed It Out, una de sus canciones más frenéticas. Tradicionalmente, Chester lideraba la interacción con el público durante los coros, pero esta vez, Mike introdujo el solo de su nuevo tema Cut the Bridge antes de regresar al estribillo final. El estadio explotó en una ovación, marcando el fin de una noche inolvidable.
Definitivamente fue una noche memorable para todos los fans "soldiers", en un concierto que no solo representó un regreso triunfal para la banda, sino también un nuevo comienzo. La conexión con los fans sigue intacta y creciendo, lo que se reflejó en el entusiasmo con el que fueron recibidos en sus siguientes presentaciones en Guadalajara y Monterrey, y a la banda se le ha visto muy feliz en su tiempo libre en tierras mexicanas. Emily Armstrong, aunque al principio mostró nerviosismo, terminó por ganarse el corazón del público, consolidando su lugar en la banda. Sin duda, este reinicio ha sido un éxito rotundo, logrando mantener la esencia de Linkin Park mientras abren un nuevo capítulo en su historia.
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