Mickey 17, una epopeya con Potencial Desperdiciado ¿En qué falla lo nuevo de Bong Joon-Ho?. Reseña.

Publicado el 7 de marzo de 2025, 18:55

Por: Miguel Angelino Toriz

Hace ya seis años, el director surcoreano Bong Joon-ho sorprendió y atrapó al publico con Parásitos (Parasite), y si bien ya había realizado largometrajes destacables con un estilo distintivo como Memories of Murder y The Host, fue con Parásitos que el mundo entero puso su mirada en él, siendo considera por muchos como una obra maestra, y con la cual se llevó cuatro premios Oscar en 2019, incluyendo mejor película. 

Tras ese éxito, muchos esperábamos con gran expectativa su siguiente proyecto. En 2022 se confirmó que su nuevo largometraje sería una adaptación de la novela Mickey7 de Edward Ashton, marcando su regreso a su género favorito, la ciencia ficción, con una adaptación muy libre que él mismo escribiría y produciría.

Poco después se anunció que esta epopeya espacial sería protagonizada por Robert Pattinson, acompañado de un elenco destacado: Steven Yeun (The Walking dead), Naomi Ackie (I Wanna Dance with Somebody), Toni Collette (Hereditary) y Mark Ruffalo (Poor Things). Además, con un presupuesto de 150 millones de dólares, y el respaldo de Warner Bros., este se convierte en el proyecto más ambicioso del la carrera del director. El estudio otorgó a Bong Joon-ho total libertad creativa, por lo que en el resultado final en pantalla es la visión completa que Yong-hoo quería contar. Pero, ¿valió la pena la espera? ¿Logró el director surcoreano sorprender de nuevo con una producción más alineada al cine estadounidense? En esta reseña te contamos nuestra opinión.

¿De qué trata Mickey 17?

La película sigue la historia de una persona que básicamente se dedica a morir, al hacer las tareas peligrosas que ningún otro ser humano querría realizar. Mickey Barnes (Robert Pattinson) prestó su cuerpo a la ciencia para ser parte de una expedición destinada a colonizar un planeta lejano, pero con un papel muy particular: ser "prescindible", un trabajador desechable y reutilizable, cuya conciencia se copia y se transfiere a un clon exacto de sí mismo cada vez que muere.

Y para un tema tan interesante, con muchas implicaciones éticas y filosóficas,  se establecieron unas reglas específicas en ese mundo, entre las cuales se encuentran que este recurso de hacer clones de personas no se utilizará en la tierra, sino únicamente en las misiones colonizadores a otros planetas, y no se permitirá más de una versión de la persona a la vez para evitar problemas que podrían surgir derivados de la creación de "múltiples". El cómo el protagonista Mickey llegó a la decisión de formar parte de esta tripulación para morir una y otra vez y como es su vida en esta misión ya es parte importante de la trama. 

Una premisa desaprovechada

A pesar de la interesante premisa, la verdad es que Mickey 17 me pareció decepcionante. Cada vez que parece adentrarse en un camino intrigante, opta por la ruta más sencilla. No aprovecha mucho el recurso de las copias del protagonista, ni se exploran a fondo las consecuencias psicológicas de morir repetidamente, ni los dilemas de encontrarse con una versión alterna de uno mismo. En lugar de profundizar en estos elementos, y aunque parece rascar esos temas, prefiere irse por el tema de la colonización humana en un planeta desconocido. 

En su núcleo, la película prefiere ser más un comentario sátirico del capitalismo y la explotación laboral disfrazada de ciencia ficción. Presenta, aunque de forma superficial, la división de clases y las estructuras de poder a través del concepto de la "mano de obra prescindible" y la arrogancia de la élite gobernante. El humor negro es en la mayoría de los casos efectivo, y tiene algunas secuencias de acción, sin embargo su duración de más de dos horas hace que por momentos su ritmo se diluya. 

Los personajes en esta epopeya

El antagonista de la historia es Kenneth Marshall (Mark Ruffalo), el líder de la misión de colonización. Su actuación es exgareda, excéntrica e irritante, con un personaje que recuerda a figuras como Elon Musk y Donald Trump: un político narcisista y fascista obsesionado con la conquista de nuevos territorios. A su lado está su esposa Ylfa (Toni Collette), tan siniestra y despiadada como él. Por otro lado, Naomi Ackie interpreta a Nasha Adjaya, la novia de Mickey en todas sus vidas.

La interpretación más destacada es la de Robert Pattinson,  a quien vemos muy diferente a otros papeles que ha hecho, siendo como Mickey 17 una persona insegura, nerviosa y frágil, pero al mismo tiempo encantador e inocente. Además, interpreta a Mickey 18, una versión más agresiva e impulsiva del personaje, con una personalidad notablemente distinta a pesar de ser un clon del mismo hombre. Sin embargo, la película no explica por qué son tan diferentes.

Pattinson ofrece una verdadera transformación, logrando distanciarse mucho de aquel hombre que interpretó al Batman de la película de Matt Reeves, o a otros de los hombres rudos a los que ha encarnado.

No obstante, su doble papel no es suficiente para sostener la trama, ya que no se aborda durante mucho tiempo la rivalidad entre sus dos personalidades, al enfocarse al final en el aspecto de la colonización, en un planeta que tampoco es muy interesante ni llamativo, y que da como resultado una película de ciencia ficción que se siente algo genérica y poco emocionante.  

Mickey 17 tenía todos los ingredientes para ser una propuesta fascinante: un concepto innovador, un elenco de lujo y la visión de Bong Joon-ho. Sin embargo, en lugar de profundizar en los dilemas filosóficos y psicológicos de la clonación, la película toma un camino más convencional, sin aprovechar del todo su premisa. A pesar de momentos de humor negro y una sólida actuación de Pattinson, su desarrollo irregular y su falta de profundidad la convierten en una experiencia decepcionante. 

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